El terror del Cóndor continúa sobrevolando.

(Escribe. Prof. Regino López). Mientras redactamos   estas   líneas,   van  saliendo  por   todos  los  medios   las noticias que dan a conocer, que en el   juicio que se realizó en Roma contra los uruguayos que llevaron adelante la   dictadura, la sostuvieron   y aplicaron el Plan Cóndor, cometiendo delitos de lesa humanidad, solamente se condenó al ex canciller del período cívico militar Juan Carlos Blanco.Los enjuiciados eran   catorce. Gregorio “Goyo” Álvarez (fallecido hace unas semanas atrás), José Ricardo Arab Fernández, “Nino” Gavazzo Pereira, Juan Carlos Larcebeau Aguirregaray, Pedro Antonio Mato Narbondo, Luis Alfredo Maurente Mata, Ricardo José Medina Blanco, Ernesto Avelino Ramas Pereira, José Sande  Lima, Jorge Alberto Silveira Quesada,  Ernesto Soca,   GilbertoVázquez Bissi,  Jorge Néstor Troccoli Fernández y Juan Carlos Blanco. Se esperaba que la justicia se expidiera llevando a  prisión a quienes sumieron a Uruguay y al Cono Sur al terror de las dictaduras, bajo la coordinación de las represiones en   el marco del denominado Plan Cóndor y a través del cual impunemente se asesinaron y torturaron a cientos de uruguayos. Entre los asesinados     encontramos   a   los   legisladores   Zelmar   Michellini   y   Héctor Gutiérrez Ruiz, muertos  en Buenos Aires y defensores de la democracia y la institucionalidad hasta su último aliento. Una vez más, al  saber los resultados de la Justicia, nos planteamos ¿Por qué no se hizo más? Son genocidas. Cometieron delitos de lesa humanidad, al mismo nivel de los cometidos por el fascismo y nazismo en Europa, donde hoy se llevaba adelante el juicio. Desarmaron familias, dejaron hijos sin padres y padres sin hijos; desaparecieron a decenas de personas y hasta hoy no se sabe dónde están.  La propia Dra. Mirtha Guainze,  reconoce que había pruebas suficientes para que   el   fallo   fuera   otro,   diciendo:   “no   esperamos   este   resultado”.  Nosotros decimos: hasta que no haya  justicia, no podremos dar vuelta la página. Es   imposible   continuar   escribiendo   la   historia   sabiendo   que   aquellos   que operaron impunemente están absueltos. No hay forma de pensar como seguir sabiendo  que  se sigue  sin saber dónde  están; sabiendo que  no se puede siquiera dejarles una flor porque no se tiene donde depositarla. A pesar de toda la tristeza y del dolor profundo; a los pueblos nos queda la lucha, la batalla cotidiana de ideas y la búsqueda continua de VERDAD YJUSTICIA. Nos queda el compromiso de seguir andando. La Justicia no falló como esperábamos, o como quisiéramos o como debería haberlo   hecho;   pero   lo   real   es   que   ya   están   condenados.   La   historia   los condenó. La vida misma los llevó a una condena de la que no pueden salir y que   no   pueden   escapar.   Son   condenados   sociales,   cargan   con   esa   gran condena  y   eso   es   aliento  suficiente   para   continuar   y   aunque   el   terror   del Cóndor   continúa   sobrevolando;   seguimos   diciendo,   NUNCA   MÁSTERRORISMO DE ESTADO.

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