“Aunque se sufra como un perro no hay mejor oficio que el periodismo” (Gabriel García Márquez)

En los tiempos que corren las distorsiones políticas son tan habituales que en algunos casos nos lleva a preguntarnos: ¿en donde estamos parados?.

Históricamente el Partido Comunista se ha consustanciado con aquello de ser el “partido de los trabajadores”.

Paradigma irrenunciable, innegociable, involucrada en las más importantes epopeyas sindicales de este país y en la valentía de denunciar a cara descubierta a quienes durante la dictadura supieron atropellar los derechos humanos de tantos “camaradas”.

Los tiempos parecen haber cambiado. El año pasado el secretario del ejecutivo departamental del Partido Comunista, Daniel Dalmao, escribía en su red social: “Juntás a todos los portales y no hacés uno”.

Una opinión que seguramente (entiendo) representa al partido ya que posteriormente agregó que si la intendencia pagaba el contenido de todos los portales en Salto debía tener el suyo propio sin necesidad de pagar publicidad.

Eso me obligó a llamarlo telefónicamente un domingo al mediodía, (fui yo porque al secretario del partido no le dio para nombrarme), reclamando que como representante del partido de los trabajadores no atentara contra la fuente de trabajo de muchos, de un lado y del otro.

No conforme con esa primera incursión de opinólogo de los medios, fue por la segunda, hace pocos días.

Recordando el suceso, mencionó parcialmente lo sucedido hace un año atrás, lo que amerita dos reflexiones. Por un lado su opinión, supongo, es la del partido y eso preocupa. Lo segundo: si la crítica es al gobierno departamental es porque evidencia no estar de acuerdo con la gestión comunicacional o con las líneas de trabajo lo que significa que debería hacer un comunicado público expresando que es lo que pretende y ya que estamos, como dice una publicidad de la actualidad, menciona con que está de acuerdo y con que no al tener representantes de su partido en lugares tan importantes de gestión.

De esa forma, quizás, Dalmao entienda, que cae en un lugar tan común y tan básico que es el de matar al mensajero. Podría explicar, con la contundencia que lo caracteriza, aprovechando la oportunidad de su tranquila vida, como es posible que de una elección nacional en la que no figuró a una departamental en la que encabezó lista, se bajó de un histórico casi 3000 votos a escasos mil y pocos…..Y, perdone mi insistencia, no caiga en lo de siempre se fueron para acomodarse en esto o en aquello porque una vez más estaría faltando a la verdad.

Permítame decirle que le dediqué demasiado tiempo de fama en un portal que no escribe solamente de lo oficial y, que además, es empresa familiar. Eso si, denota que ha estudiado en los últimos tiempos periodismo aunque le recomendamos cambiar el docente.

Daniel Caiazzo.

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