Un pasado bien presente, Nunca más. Escribe Diputada Profesora Manuela Mutti

Un pasado bien presente

Fue hace 45 años que un presidente tomó la peor de las decisiones políticas, disolver el parlamento, suprimir la libertad y condenarnos a 12 años de ausencias, de todo tipo.

La realidad venía entreverada, aunque para ser bien científicos tenemos que hablar de una realidad que nació entreverada. Desde que empecé la militancia política en el Frente Amplio que escucho a los conservadores tratarnos de sesentistas, de vivir del pasado, etc., etc. Y ¿cómo no analizar el pasado? ¿cómo no reconocer la historia de nuestro país? Una historia sangrienta, antes, durante e incluso después de la última dictadura cívico-militar.

Recalcando esa pequeña palabra: CíVICO, pues la orden la dió un presidente en ejercicio y sobran los documentos que señalan a civiles colaborando en puestos y decisiones del gobierno militar, así como en interrogatorios, torturas y desapariciones.

Los que no pueden dejar el pasado atrás son ellos, que incluso no ven más allá del 60’. Se olvidan del genocidio de los charrúas, de la Batalla de Carpintería, del militarismo entre 1860 y 1886, de la Guerra Civil de 1904, de la Dictadura de Terra, de las Medidas Prontas de Seguridad, de la Masacre del Filtro. Se olvidan y tampoco ven sus discursos llamando a los militares a cumplir tareas de la policía, ni que hace dos días violentaron las Placas de Memoria colocadas en el Cuartel de los 33 y en el Hospital Militar.

Los emepepistas, los frenteamplistas, los militantes de izquierda, todas las personas que componemos la sociedad uruguaya tenemos ideología. No la escondemos, trabajamos en nuestras diferencias para llegar a las síntesis necesarias para avanzar. Lo hemos hecho a lo largo de nuestra historia, a pesar de todas las veces que los “sin ideología” nos llevaron al enfrentamiento y a la muerte.

Hoy, a 45 años de las operaciones “Alfa” y “Omega” que dieron inicio al último Golpe de Estado, la historia nos grita para que no la dejemos de lado. Porque para eso sirve, para no repetir los errores, para no darle lugar a los gorilas, que están ahí. Nunca se fueron, se disfrazaron, algunos fueron alcanzados por la justicia, otros prefirieron la muerte, y la mayoría eligió el silencio.

Ese silencio recupera la voz, pero por desgracia no es para hacerse responsable de los crímenes de lesa humanidad, ni para decirnos adonde enterraron a nuestros muertos. Vuelven en forma de discurso y disparan al aire la mismas “soluciones” que nos llevaron a más de 12 años de exilios, de cárcel, de silenciar la prensa (dejando solo a los leales), de militarizar el trabajo, de encerrar nuestra libertad por el bien de la patria, de una patria, ajena.

No les importó la afiliación política, hoy tampoco.

Con la historia a nuestro favor y el presente como motor, nunca más crímenes de lesa humanidad, nunca más secuestros, nunca más tortura, nunca más militares en las calles persiguiendo a “enemigos internos”, nunca más violaciones a hombres y mujeres.

¡Nunca más terrorismo de Estado!

Equipo Diputación
Representante Nacional por el Departamento de Salto
Prof. Manuela Mutti Fornaroli

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