Entre el pensar y el sentir

Hoy un plenario en forma unánime resolvió la declaración compartida en este portal. De alguna forma marcó el rumbo de la fuerza política, hacernos cargo de los errores y comprometernos a que no vuelvan a pasar.

Nadie se negó a tal posibilidad, a que ese era el camino. Quitar el respaldo o desmarcarse era propiamente un acto suicida, inconsciente, demasiado audaz.

Está muy jodido escribirlo desde este lugar, mi lugar, en donde se siente que la única carpa sigue siendo la clave de todo……la familia.

Más cuando uno siente, personalmente que algunos no tuvieron códigos en defensa de sus fuentes laborales, si se fue injusto y demasiado injusto con quien se comió todos los panchos: con mostaza y con queso y de quien prefiero no hablar, si esperar, como siempre.

Estaba claro que algunos esperaban que “corriera la sangre” pero la verdad, al final del día y definiendo cuestiones que tienen que ver con temas particulares del día a día, digo: “ta bueno sentir que a veces lo colectivo prima por lo individual”.

Lo que no está bueno es sentir esa presión de quien es al menos “juzgado”, pensar que aparecer, con su hermosa cara de mármol, saludando a todos y todas (menos a aquellos que por razones obvias le retiramos el saludo), la “tiene más grande que el resto” y yo soy lo que soy por lo que soy, puede llegar a interceder en un crisol de opiniones que seguramente no pueda explicar (porque sencillamente no lo mamó y no lo entiende).

Y arriesga al doble. Saca al líder espiritual (su segundo) en un día de plenario a hacer medios diciendo una y otra vez, y otra también, “el intendente y quien habla”. ¿Quien habla?.

El abuelo decía una frase con la que me críe y luego de mediatizó con la tele en blanco y negro: “el que nace para pito nunca llegar a ser corneta”.

La declaración tuvo que ver con el momento que se vive. Con la situación.

Hoy nos atacan por redes (a esta familia me refiero), escondidos, anónimos, por saber si somos hijos de Sendic o de Germán. El propósito: ¿sacar ventaja de un cargo actual, a futuro o quizás, y solo quizás, un pase a comisión?.

Incluso quienes en redes plantean cuestiones de códigos o principios o, también, historias.

Si hay que repasar historias arranquemos, pero en serio, sin jodas, sin mentiras. A sacarse la careta y entender que en este nuevo mundo que la política nos plantea nadie es hijo de “Seregni” a excepción que muestren credencial o caso contrario a hacerse cargo que esta fuerza es de todos y todas a pesar que al actual conductor no le gusten las cuestiones de “género” por haber nacido en otra época…….

En resumen, hoy un compa me dijo, hay que mirar el bosque.

Comencé a entender que es mirar el bosque, eso si, sáquenme los dos eucaliptus que ni sombra hacen.

Daniel Caiazzo

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