Iemanjá por Pai Jorge de Ogum

Iemanja
La conciliación uno de sus frutos.

Escribir sobre Iemanja siempre es un desafío, sentir la Fe, pensarla y transformarla en palabras no es tarea sencilla.
Pensar en Iemanja es hacer presente el amor materno, es sentir la necesidad de su abrazo, es detenerme en sus ojos, es sentir la palabra de aliento y comprender también su enojo.

Iemanja acompaña desde siempre a sus hijos, tal cual la madre guía los pasos de quien implora consuelo, vela por su libertad, derrama calma en tiempos de guerra, seca lágrimas y regala sonrisas para que toda preocupación se transforme en cantos y alabanzas.

Fue traída desde el África y desarraigada de su tierra natal.
La Fe y ella sobrevivieron en el corazón de sus fieles. Viajó en la sangre misma del esclavo y se hizo carne para luchar por su Libertad.

Hoy, quienes saben de su existencia, imploran por su nombre y ruegan su presencia.

Iemanja, la madre de los Orixas que abraza y da certezas que el camino elegido para ser felices es el que conduce a la plenitud espiritual, a la realización personal y colectiva, a la aceptación con respeto por la diversidad, a la conciliación con uno y con los otros.

Las sociedades todas han sufrido transformaciones, necesarias muchas de ellas e innecesarias otras tantas.
Iemanja y la cultura africanista no son ajenas a esas necesidades en donde sigue siendo la prioridad luchar por más justicia social, más equidad y mismos derechos y obligaciones.
Los afro umbandista debemos de ser fieles transmisores de las necesidad planteadas. Involucrarse y aportar a la toma de conciencia teniendo como valor la Conciliación es la tarea.

Hoy es Iemanja quien nos invita a través de sus aguas a purificarnos y regenerarnos. El agua y la Fe nos permiten sumergirnos, entrar a ellas, disolvernos tan sólo un tanto y renovarnos para seguir construyendo lo que denominamos vida.
Cada 2 de febrero se ritualiza ese aspecto sublime de la vida individual y colectiva.
Es Iemanja quien nos brinda la Claridad, Paz, Unión, Armonía y Calma para poder comprendernos y acercamos a las necesidades de los demás.
Hoy la energía de la Gran Madre Iemanja se transmuta en el Gran Amor Materno para hacernos sentir que estamos vivos.
Salve Mae Iemanja!!!
Axe
Pai Jorge de Ogum
Nación Gege Vodum Nago

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