Carnaval , por Germán Coutinho

En estos días hemos recibido comentarios de referentes del carnaval que sienten que esa fiesta que habíamos podido posicionar con mucho trabajo, hoy no viene bien. Nos trasmitían con tristeza el desarrollo de una agenda de Carnaval que no se ha tomado con la seriedad y la responsabilidad que se merecen todos aquellos que año tras año hacen un gran esfuerzo para presentar sus conjuntos.

Parece que desde la Intendencia se olvidaron de lo que esta fiesta representa para miles de salteños, para todos los que pasan el verano en nuestro departamento y una vez más, perdieron la oportunidad de organizar un gran evento.

En nuestra administración convocamos a los mejores para estar al frente de la Comisión de Eventos. Un equipo que nos acompañó durante todo el período y año tras año se fue superando para lograr un carnaval mejor que el anterior.

Durante nuestra administración, todos los conjuntos lubolos y de samba en diciembre sabían en que fecha serían los principales desfiles por calle Uruguay para que pudieran trabajar con tiempo. También llevábamos esos desfiles a los barrios y a cada una de las localidades del interior, llegando a lugares a donde nunca antes había llegado el carnaval. Recordamos con satisfacción y como ejemplo de ese carnaval que llegaba a todos, cuando después de esa gran inversión en bitumen, cordón cuneta, vereda y alumbrado, por primera vez llegó el desfile al Barrio Victor Lima.

Lanzábamos en diciembre, comenzábamos en enero y terminábamos en marzo, allí estaban participando todas las comparsas de la ciudad y de diferentes localidades del Interior, a las cuales les brindamos apoyo para que pudieran presentarse de la mejor manera.

Se trabajaba en coordinación con los participantes y las decisiones se tomaban por consenso. Sabían de antemano con los recursos con los que contábamos para poder ayudarlos, cuanto cobrarían por adelantos y por premios, porque en base a eso podían organizarse y esforzarse aún más porque sabemos que con certeza y tranquilidad se trabaja mejor y eso se traduce en un mejor espectáculo que podíamos disfrutar todos.

En ese intercambio, en ese ida y vuelta entre las autoridades de la Intendencia y los referentes del carnaval salteño pudimos avanzar, mejorar y crecer mucho.

A través del carnaval también pudimos ayudar a cooperativas de viviendas e instituciones que con un inmenso sacrificio impulsaban grandes obras sociales. Así fue que pusimos prioridad en ellos y fuimos transparentes en las adjudicaciones de cantinas a través de sorteos que fueron una ayuda para tantos salteños. Otra medida innovadora fue la de las sillas, polemizada inicialmente por quienes hoy son gobierno y que decidieron mantenerlo cobrando casi tres veces más de lo que cuestionaban.

Hoy no se trabaja con tiempo en la organización, en la coordinación, en la gestión para concretar sponsors, en invitar a participar a todos los que pueden generar aportes.

Que vuelva el Carnaval que nos convocaba a trabajar con espíritu colectivo y de superación. Que vuelva el carnaval a ser la gran fiesta popular que Salto se merece.

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