Reconocer que debo actualizarme en periodismo….hay «adelantados»

Hace un tiempo atrás manejamos una información desde este portal sobre un intento de femicidio en el que nos apuramos a dar detalles pero que al final del día terminaron dándonos la razón, el origen de las cosas fue lo que manejamos.

Nos vimos en el brete de bajar la noticia o pedir disculpas. Pedimos disculpas por el apuro, por la urgencia de una competencia que muchas veces es desleal.

Al otro día debimos escuchar cátedras de periodismo de perfectos incapaces juzgando el apuro, la necesidad de ser los primeros y equivocarse, el error, la inmediatez mal dada, y la condición de periodista que parecía quedarnos grande.

Por estos días debimos escuchar a raíz de algunas movidas de comunicadores, que no encajan en periodistas, hablar del periodismo mercenario, sin asumir que su silencio o complicidad mediática tiene que ver que con pocos pesos el emperador Lima todo lo arregla.

Incluso es más. Son los mismos, esos juzgadores de trabajos ajenos, que impulsaron la creencia que en Salto había solo dos opciones de votos y no tres. Con el tiempo transcurrido podemos decir que lo único que hicieron los verdaderos mercenarios fue sacarles la guita necesaria a los dos que ellos querían intendentes y acomodar el cuerpo a tiempos futuros sabiendo que en el medio fueron contra candidatos, familias, trayectorias, sin importales el daño generado.

Hay una cosa que aprendí en la vida y es que a todo hay que darle paciencia, tiempo, las cosas caen por decantación.

El mismo opinólogo de periodismo cayó al más bajo nivel, el barro, en el que ya había caído en la campaña política pero del que en esta no puede salir. Se hizo eco de un chusmerío de redes sin chequear, acusando a un empresario detenido como autor intelectual del asesinato de Bidart que tuvo repercusiones solo en sus contactos básicos de aplaudidores que todos tenemos.

Porque todos tenemos aplaudidores, la diferencia radica en la experiencia y en la contundencia de lo que se brinda como información, para marcar claramente el nivel de los aplaudidores que interpretan una información honesta.

Estaría bueno que pidiera disculpas como lo hicimos nosotros. Estaría bueno reconocer el error y mejor estaría que explicara como hace para defender la crítica del periodismo mercenario cuando desde lo mercenario han construido vida, lugares, espacios, casas, y tantas otras cosas más. Peor aún es, ver los nuevos viejos retornadores que por chirolas cambian su forma de pensar de dejan de ser bancados por la derecha para ser bancados por la izquierda y redoblan la apuesta diciendo que hay en el medio «periodistas mercenarios».

Finalmente y ya que hablamos de periodismo. El periodismo no es darle lugar a todos para que digan lo que se les cante y de la forma que se les cante. Es investigar, es chequear, es re chequear, es tomarse un tiempito, no abrir un micrófono por el solo afán de una audiencia que se te caen o por cantidad de seguidores o lectores que se derrumban. Es abrirlo para aquello que realmente valga la pena.

Tengo una teoría y es que quien en todo se mete y nada teme termina perdiendo mucho más de la cuenta y me limito a la foto que acompaña la publicación. No es para jodido hacerse hombre y calzar los zapatos de quien pretendés suplantar.

Finalmente reconocer que el ideólogo del pase es quien juzga a los periodistas mercenarios……..vas a decir por cuanto arreglaste con Lima?

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